Sexualidades libres desde el Buen Vivir
Texto e ilustraciones por Sara Tuyuc
Un tema tan importante como la sexualidad no es nada sencillo ya que a la mayoría no le llega una buena información. En estos tiempos, la sociedad adulta espera y exige a sus jóvenes y adolescentes que sean responsables en la manera como asumen la educación sexual. El deseo se expresa con atención, placer y entrega.
Debemos analizar si realmente el amor produce bienestar o sufrimiento. Si el amor produce bienestar, entonces ¿Por qué mucha gente sufre por amar? ¿Acaso el amor no debe ser algo maravilloso que no nos debe causar dolor o pesar? El autoconocimiento no es sólo un ejercicio de reflexión, sino un gesto profundamente amoroso y transformador que implica mirar hacia adentro con honestidad, aceptar tus luces y sombras, reconocer tus deseos, límites, heridas y fortalezas. Es darte el tiempo y el espacio para escucharte, sin juicios ni máscaras.
En cuanto a lo “íntimo”, es entrar en contacto con la verdad personal, conocerse va más allá de lo superficial. Significa abrazarte con ternura y compromiso, incluso en los momentos más vulnerables. Y al hacerlo, cultivas una relación más plena contigo misma, lo que también se refleja en la forma en que te vinculas con los demás.
Hoy muchas mujeres se pierden entre filtros que distorsionan su rostro y su energía, creando una idea falsa de perfección que lastima la autoestima y la relación con el propio cuerpo. La naturaleza no necesita retoques y tampoco la belleza auténtica. La belleza está en mirarte sin miedo, sin máscaras y sin filtros. Porque cuando se vuelve a la esencia, todo llega a su lugar. A muchas mujeres les hicieron creer que su deseo “debería” funcionar igual que el de un hombre: rápido, inmediato y sin tanta vuelta. Y cuando eso no pasa, aparece la culpa, la vergüenza y ese pensamiento silencioso que duele: ¿será que algo está mal conmigo? La verdad es otra.